Personaje de la semana 1 :Theodor Herzl

30 ago. 2012

Hola Etzjaimeros!!!

Hoy inauguramos una nueva seccion en nuestro blog: El personaje de la semana.

 El personaje de esta semana es: Theodor Herzl 


Im Tirtzu Ein Zo Hagada
Herzl nació el 2 de mayo de  1860 en el Reino de Hungría. Nacido en el seno de una familia judía. Creció en un ambiente confortable, liberal y laico. Estudió en una escuela judía hasta la edad de 10 años. Luego fue  enviado a una escuela laica, en la que tuvo que abandonar precozmente debido al antisemitismo y discriminación que sufría. 

A raíz de la prematura muerte de su hermana, Paulina, en 1878 su familia se trasladó a Viena, donde estudió y obtuvo un doctorado de Derecho. Trabajó en esta profesión por un corto tiempo, pero después de un año se dedicó casi exclusivamente a la literatura y al periodismo.


Su nueva visión sionista fue presentada en su totalidad en su libro titulado Der judemstaat: 
 Versuch einer modernen Lösung der Judenfrage («El Estado judío: ensayo de una solución moderna de la cuestión judía»), publicado en febrero de 1896 donde propuso que la solución al «problema judío» es la creación de un Estado judío independiente y soberano para todos los judíos, que esto sea un asunto de política internacional y que debía ser asumido como tal. En el comienzo de su actividad, cuando comprendió la necesidad de un estado judío, fracasó en su intento de captar la atención de los judíos más prestigiosos. Su libro no fue muy bien recibido en los ambientes judíos liberales. Tampoco lo fue en las sinagogas, donde se vio como contrario a religion. Por otro lado, sus ideas fueron recibidas de buena manera por las masas judías, que lo consideró como un moderno moises

Desde quela traducción al inglés de Der Judenstaat apareció, en abril de 1896. Herzl se convirtió en el principal portavoz de sionismo. Herzl completó su escrito y comenzó a desplegar una intensa actividad diplomática con objeto de ganar apoyo para la causa sionista en el plano internacional. Estableció su oficina central en Viena, desde donde desplegó su actividad hacia la comunidad judía, que comenzó a distinguirl0 como un líder moderno, que podía encauzar el nacionalismo latente de amplios sectores judíos. En 1897, con considerables gastos personales, fundó en Viena Die Welt («El Mundo»), el primer órgano sionista oficial. Ese mismo año organizó el Primer Congreo Sionista en Basilea, Suiza. Allí fue elegido presidente (cargo que ocupó hasta su muerte en 1904 ), tambien Adoptaron un Himno Nacional (Hatikva) y una bandera y se organizó la compra de tierras y se formaron los Kibutz.
En 1898 comenzó una serie de iniciativas diplomáticas destinadas a conseguir apoyo para un país judío. En 1902 publicó su obra Altneuland  (La Vieja Nueva Tierra) donde presentaría al futuro Estado judío como una utopía de nación moderna, democrática y próspera.
Herzl murió en 1904 por insuficiencia cardíaca a la edad de 44 años. Según su voluntad,  tuvo un entierro simple, sin discursos o flores y añadió, "Quiero ser enterrado en el panteón junto a mi padre, y descansar allí hasta que el Pueblo Judío me conduzca a Eretz Israel".

En 1949 sus restos fueron trasladados desde el cementerio de Döbling en Viena al Monte Herzl en Ierushalaim
Herzl es el principal símbolo del sionismo y el padre del Estado de Israel. Su imagen está presente en las dependencias oficiales israelíes y su memoria se mantiene en ciudades, escuelas y calles (prácticamente cada ciudad israelí tiene una calle Herzl).

Su frase más conocida (y lema de la Tnua Etz Jaim): Im Tirtzu Ein Zo Hagada (Si lo queréis, no será una leyenda)

Dato curioso: Al fundarse el primer congreso sionista en 1897, escribió en su diario personal “En Basilea he fundado el Estado Judío. Dentro de 50 años cualquiera podrá verlo con sus propios ojos”. Y no estuvo tan errado ya que 51 años después, en 1948, se creó El Estado de Israel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Antes de dejar tu comentario asegurate de poner tu nombre.

“אם תרצו אין זו הגדה”
“Im Tirtzu Ein Zo Hagada”
“Si lo deseas, no será una leyenda”
Theodor Herzl